Enigma ‘CASE 510’

PEDRO COLL / www.pedrocoll.com
Agosto de 2023

Soldados fotografiados en las naves de Ses Voltes, Palacio de La Almudaina, en Palma.
¿Reemplazo de 1972? © fotógrafo desconocido.

Mi amigo Néstor, diseñador gráfico, que vive en Barcelona, me llamó un día para decirme
que tenía algo para mí, que me lo entregaría en mano en mi próxima visita a la Ciudad
Condal.

Nos citamos en una cafetería impersonal de la calle Aribau. Sobre la mesa, un pequeño
maletín de cuero que evidenciaba muchos años de currículum. Su piel estaba cubierta por
desgastadas pegatinas de aeropuertos, hoteles y ciudades de América y Asia. Se trataba del
maletín (bautizado Case 510) que en su día produjo Hasselblad, fabricante sueco de
cámaras, para alojar en él un cuerpo de la cámara 500 CM, un segundo chasis, los lentes de
50, 80, 150 y 250, filtros, 12 rollos formato 120/220 y accesorios. Todo un portento de
diseño, ajustado y práctico, trabajado con materiales excelentes.

A Néstor se lo había hecho llegar un buen amigo que sabía de su pasión por lo inescrutable,
un vendedor de antigüedades de Els Encants, el mercado de pulgas de Barcelona. El
anticuario sospechaba que provenía de un robo, pero por su contenido enigmático decidió
adquirirlo. Al inspeccionar el contenido, Néstor descubrió unas anotaciones que podían
abrir una pista mallorquina, y fue cuando pensó en mi…

El contenido era este:

El cuerpo usado de una Hasselblad 500-CM, con un angular Distagon 60mm 1:3,5.
Un segundo chasis o magazín para película 120/220.
Una lupa de enfoque para la 500-CM
Siete monedas de plata, edición especial de 1966, con el perfil del Generalísimo, ‘Caudillo
de España por la gracia de Dios’.
Una llave, ¿años 50?, de la habitación 2007 del Warwick Hotel, de Nueva York
Un pañuelo de hilo con las iniciales BA, o AB, bordadas.
Un reloj de bolsillo, marca Omega, de plata, en buen estado y operativo.
Un par de dados usados del Hilton Casino de Las Vegas

Pero había algo más interesante, que más adelante me llevó a desarrollar esta historia…

Una amarillenta hoja archivadora de negativos que, en su margen izquierdo, contemplaba
la anotación Bóvedas Palma, además de un nítido 1972, todo ello escrito en rojo de lápiz
graso. Contenía tres únicas tiras de negativos, blanco y negro, película Tri-X, un total de 18
disparos. Se trataba de un escueto trabajo que parecía concebido como serie, en línea con
ciertas tendencias fotográficas de los años 60/70. Eran soldados posando en una nave
dormitorio, de pie y mirando a cámara. ¿Quiénes son estos muchachos, cuyas miradas y
expresiones corporales nos hablan? ¿Quién es el autor de estos retratos con intención? ¿Por
qué preservar estos negativos junto a objetos no relacionados entre sí? Sin olvidar que cada
uno de estos objetos podría abrir nuestra imaginación a otros relatos.

Decidí dejarlo ahí, aceptarlo como una de esas historias que sabes que nunca vas a poder
desentrañar. Aun así, aquello no dejó de dar vueltas en mi mente. Y un día me desperté
decidido a investigar. No fue difícil identificar el lugar donde se realizaron las fotografías,
las bóvedas anexas al Palacio de la Almudaina, ‘Espai Ses Voltes’, hoy usadas para eventos
por el Ayuntamiento de Palma, entonces convertidas en salas dormitorio para los soldados
de la compañía de infantería adscrita a esta Capitanía General.

Pero era como dar vueltas en círculo. Y llegué a la conclusión de que había que encontrar el
camino que llevara a los personajes que vivieron la experiencia, buscando el hilo que
llevara al ovillo. Y este hilo iba a llamarse Diario de Mallorca.

Hoy, con el deseo de que sea publicado, ofrezco a D.M. este artículo, ilustrado con la hoja
de contactos de los negativos. Lo hago con la esperanza de que alguien reconozca estas
imágenes. Quiero suponer que el autor de estas fotos entregó copias a los fotografiados y
que estos, en algún momento, las mostraron a familiares o conocidos, y que las pegaron en
álbumes. Pero es como buscar una aguja en un pajar, porque estos muchachos provenían de
localidades peninsulares, a las que debieron regresar una vez cumplida ‘la mili’, y
difícilmente van a encontrarse ahora con este artículo. Instagram, Facebook, etc. están
siendo otras vías de difusión que contemplo.

Intento saber que fue de las vidas de esos jóvenes que habrán sobrepasado ya los 70 años,
quién fue el autor de la serie fotográfica, descubrir el sentido del resto de los objetos
dispares que acompañan a los negativos y, cómo no, averiguar algo más de ese maletín
trotamundos de Hasselblad, la marca sueca considerada durante tiempo como ‘el Rolls
Royce’ de las cámaras de formato medio, un original maletín que en los catálogos de los
años 70 era descrito como Hasselblad Leather Ambassador Case 510 (CAAMC) –
Accessory.

Agradeceré cualquier información.

©Pedro Coll
e-mail de contacto: info@pedrocoll.com

Maletín CASE 510 con su contenido

 

Archivador de negativos con la serie de los soldados

©Pedro Coll